sábado, 26 de enero de 2019

Raíces y flores rojas

Juro que algún día
viajaré a ese lugar zaragozano,
prometo que algún día
iré donde mis raíces están descansando.

Prometo plantar una flor roja,
y tocar esa tierra angosta,
aquel mil novecientos treinta y nueve
de fusilamientos y fosas.

Prometo llorar de orgullo
y no derramar lágrimas de pena,
y así regarán la arena
mis lágrimas en un murmullo.

Vosotros luchasteis hasta la saciedad,
y fuisteis castigados por aquella sociedad;
pues yo también pelearé por vuestra dignidad,
y mucho me temo decir
que el fascismo en las calles aún está.

Pues no es menos fascista
el que ante crímenes
de la dictadura aparta la vista,
pero prometo ser activista
y que no quedéis entre las sombras.

No son menos culpables
por no haber cumplido.
No son menos responsables
por haberos dejado en el olvido.

Aún guardan el polvo
debajo de la alfombra,
pero sacaremos cada mota
y se lo echaremos a los ojos.

Que les ciegue el horror que han escondido,
que les ciegue la rabia de las familias y sus caídos,
que les ciegue el polvo que han convertido
a las víctimas del franquismo a base del olvido,
a base de lavarse las manos,
a base de ser Poncio Pilatos.

Que les cieguen nuestras banderas y rabia,
que les quemen con fuerza nuestras palabras,
que les escuezan en sus entrañas,
que no mancillen el nombre de democracia.




jueves, 3 de enero de 2019

Sombras oníricas

Sólo quiero que abracen
mi pobre cuerpo frío,
me tiemblan las entrañas 
y alrededor de este hastío
sólo hay paredes blancas.

La pesadilla acecha sin temor,
ya me he despertado
pero no se pasa este terror.

Cierro los ojos
en mi inocente oscuridad,
de cansancio y agonía
sólo quiero descansar.

Pero vienen a mi mente
secuelas de puro miedo,
imágenes instrusivamente
rememoran ese momento
en el que estoy en su asedio.

Sólo quiero compañía,
sólo quiero un poco de amor,
¿pero por qué lo pediría,
si jamás he tenido el sabor
de no sentirme sola y en calor?

                                          Resultado de imagen de goya el sueño de la razon




miércoles, 2 de enero de 2019

Oda al feminismo

Mujeres de la faz de la tierra
pintadas en cuadros como musas,
pero el hombre las encierra
en esa imagen de ser brujas,
que sólo buscan el engaño
siendo un ser de pura histeria.

Mujeres florero deben ser,
sujetando el peso de ser mujer,
viviendo en el mito de Sísifo,
viviendo en esa agonía
de la que nunca escaparía.

Somos sus delicadas primaveras
hasta que queremos ser verano,
entonces se les va mano
y nos golpean,
para convertirnos en obediente invierno.

''Cariño me has hecho ser así,
tú sabes que yo soy tierno,
tú sabes que yo te quiero,
pero si desobedeces, te llevaré al infierno''.

Entonces llegó la explosión,
el abatimiento por tal extorsión,
el cansancio de las víctimas,
y los movimientos feministas.

Suenan batucadas,
se hacen barricadas,
que no se olvide ningún nombre
de las que murieron a manos de un hombre.

Levantemos el puño,
nosotras somos poder,
levantemos banderas
hasta el machismo ensombrecer.

Salimos a luchar a la calle,
y atentos a este detalle,
pues las caídas por el machismo
no deben quedar en el olvido.

Esto es una guerra civil,
y saldremos con un proyectil
de voces que no podréis callar,
por todas las almas que no pudimos salvar.

Las hermanas de las brujas
que no pudisteis quemar.
Somos mujeres de armas tomar,
y nadie nos hará callar nunca más.

                        Resultado de imagen de feminism photography project






miércoles, 17 de octubre de 2018

Qué importa

                                                     Qué me importa ser un petirrojo,
                                                      si de sueños estoy cojo.
Qué me importa ser del color del fuego,
si por dentro soy azul.
Qué importa saber volar,
si mis quebradizos huesos me impiden planear.
Qué importa que mis ojos brillen,
si por dentro están vacíos.
Qué importa que escriba,
si todo queda en el olvido.
Qué importa que caiga,
si ya estoy caído.
Qué importa hundirme en la tierra,
si ya estoy muerto y raído.
Qué importa mi presencia,
si soy menos que mi sombra sin esencia.
Qué importa, si ya no importa nada.
Qué importa dejar de ser,
                                                      si ya no seré lo que he sido.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Plumas de sangre

Soy ese débil petirrojo
al que le pesa la tristeza,
al que le aplastan esos antojos
de felicidad que nunca llega.

Mientras me desvanezco en el suelo
observando mi soledad en agonía,
veo poemas caer en mis ojos de melancolía
y en mis plumas sangra el desconsuelo.


Sal de alma

El mar se vuelve tortuoso,
el dolor demasiado pegajoso;
tanto que no lo puedes aguantar.
Se juntan fuertes olas,
y solo estáis tú y tu bote a solas,
y ya nadie te puede salvar...

Se juntan la espuma con la arena,
la lluvia con el sol;
el viento con la sal;
y el torbellino sin querer frenar.

¿Y si el torbellino viene de mi alma?
¿Y si nunca encontraré la calma?
¿Y si no sabré qué hacer
cuando quiera perecer?

Puede que solo quiera hundirme,
puede que sea lo que deba hacer.
Puede que sea mi destino pertenecer
al océano de lagrimas que sembré.


lunes, 13 de marzo de 2017

Latente

La evolución se hace muy presente en todo lo que conocemos. Nosotros no somos una excepción. Pero, ¿somos el resultado de la evolución de nuestro ambiente, o somos una pequeña parte que va cambiando y que pertenece a su vez a una evolución más grande y general?

Hay muchas cosas que sigo preguntándome sobre temas que podrían verse como trascendentales e irrelevantes.Pero reconozco que la atmósfera de mi sociedad actual es pesada, y no puedo evitar formularme muchas preguntas relacionadas con todo esto. Tratando de encontrar una pregunta lógica para luego descubrir una respuesta ante ello. Una respuesta que tal vez no cambie nada del rumbo de las cosas, pero sí que me sosiegue la mente.

Percibo un persistente vacío ante el mundo en el que vivo. Una atmósfera soporífera, artificial...
Veo el camino que llevan las personas a lo largo de su vida y de sus años, ya sea la adultez, vejez o juventud. O incluso todo. Y solo puedo ver una fotografía en blanco que va convirtiéndose en un color ceniza, cada vez más apagado, hasta volverse totalmente negro.
Resultado de imagen de degradado gris oscuro
Nacemos siendo nada, y morimos siendo nada. Y esto no es un concepto nuevo, sino que el concepto que trato de mostrar, es la causa y efecto. La falta de vida en la propia vida, la falta de esencia.


Una rueda de producción en fábrica masiva dirige nuestras vidas en nuestra más temprana edad, para luego llegar a la juventud. Los inicios de la etapa más superficial e incluso artificial. Puede que no la mayor, pero sí la que da paso a los inicios. Sí, el comienzo de una vida sin esencia.

La gente de mi generación es todo productos en sucesión y en proceso, siendo moldeados a base de la contaminación del entorno y de cómo reaccionan ante tal toxicidad. No hay dos productos iguales, pero sí muchas similitudes.
El tipo de reacción de éstos ante la contaminación del ambiente, es aún un misterio para mí. Pueden influir tantas cosas, tantas moléculas, que solo se puede suponer al intentar encontrar un por qué.
Resultado de imagen de factory fog
Sí es cierto que muchas veces las reacciones ante la contaminación y la forma de fábrica de moldeado, pueden ser inconexas entre sí, tratando la composición del producto de compensar reacción y moldeado para no sufrir brusquedades en su anatomía.
Pero por desgracia, ante esa desvinculación de compensación de valores, el producto sufre daños. A veces irreversibles. A veces y si hay suerte, daños convertidos en escudo de protección ante futuras heridas. A veces...suponiendo casi la destrucción del mismo. Y a veces también...una evolución en su química. Un renacer.

A base de estas reacciones y de los moldeamientos, llegamos a la adultez. Dirigimos una pequeña parte de nuestro recorrido, pero siempre en los caminos de la rueda de producción. Siempre con las mismas pautas, los mismos pasos, los mismos recorridos... Hasta llegar a una fase donde el producto, que es un resultado de su fase de moldeado, llega a un estado equilibrado. Constante. Monótono. Guiado por los mecanismos de la fábrica, sin salirse de la rueda de la vida.

Después de un tiempo, el susodicho producto se empieza a deteriorar, a debilitarse, quebrarse y marchitarse. Hasta llegar a la nada de nuevo. De donde nació.


Veo mucha toxicidad en mi atmósfera más cercana. Algo tan pesado e invisible, que muy pocos podemos percibirlo, pero que nos hace daño. Una incomodidad latente en nuestros adentros, que nos hace incapaces de exteriorizarlo lo suficiente como para cambiar toda la rueda de producción. Algo que nos hace querer cambiar el aire y el rumbo de nuestras vidas antes de que sea demasiado tarde y nos volvamos tan rígidos que solo podamos dejarnos llevar... Convertirnos no en un simple objeto de la vida, sino en algo distinto. Algo que provoque un sentimiento, un cambio, una esencia.



Y si no podemos cambiar la dirección de la fábrica, por qué no empezar por nosotros?
Imagen relacionada
Es posible que la poderosa fábrica de la vida intimide, pero recuerda...la fábrica no existe si tú no estás. Por que recuerda que es la misma contaminación, pero distintas reacciones. Recuerda que no es tarde. Sé cauteloso, y recuerda que la fábrica puede seguir sin tí, pero tú no puedes seguir sin ella.

Entonces, cuando llegue el momento adecuado moldea tu camino, dirige tu propia dirección. Dale color, olor, sonido,sentido, sabor... Pero sobre todo dale los tuyos propios. Y que todo ello sea tu dirección de vida en vez de la rueda de producción. Que tu propia dirección, sea solo tu esencia,que tu camino seas tú.